Algo de Bolivia y Peru

Tan cerca pero tan lejos… Esa es una de las primeras ideas que se me ocurren al recordar mis días entre esta gente simple pero inteligente. Toscos a los ojos de una primer mirada superficial, pero de modales y gestos amables, confiados, solidarios, trabajadores y administrando su pobreza con la dignidad seguramente heredada de sus antepasados aymaras y quechuas. Las huellas de la conquista cruel que sufrieron hoy todavía están presentes, luego de más de 400 años. También las consecuencias de padecer, al igual que la mayoría de sus vecinos latinoamericanos, de gobiernos corruptos y funcionarios negligentes que poco ó nada hacen para mejorar sus precarias condiciones de vida. Mujeres jóvenes que tienen mucha menos edad de la que aparentan, transitan las calles cargando a sus espaldas sus pequeños bebés ó enormes bultos con verduras y otros productos que venden en precarios puestos callejeros. Fuera de las principales ciudades, las distancias y las dificultades se multiplican de la misma manera que disminuyen las posibilidades de acceder a educación y salud. Los niños crecen alejados casi de cualquier contacto con lo que llamamos modernidad, y trabajando casi desde que aprenden a caminar.

Daniel Goldberg::: Todos los derechos reservados 2014 - Buenos Aires Argentina