Lo básico sobre Fotosub

Quienes amamos fotografiar naturaleza, tenemos bajo el agua un mundo increible, donde a cada momento se nos presenta la oportunidad de descubrir criaturas de todo tipo, algunas a muy poca distancia. Pretendo a través de este corto artículo, efectuar sólo una pequeña introducción para quienes se quieran aventurar a profundizar - valga la redundancia - , en este tema. Hoy tenemos una abundante oferta de cursos de buceo que se dictan en todo el país. Su duración varía de uno a tres meses para recibir la instrucción básica y obtener un brevet, que nos permitirá alquilar equipo y contratar excursiones de buceo en cualquier lugar del mundo. No hay prácticamente limitación en cuanto a edad, sólo un certificado médico que indique un buen estado de salud para bucear. Empecemos por el equipo: Existen cámaras fotográficas estancas para uso submarino y también cajas especiales –normalmente de acrílico ó aluminio-, diseñadas específicamente para contener cada modelo de cámara terrestre, con posibilidad de acceder a sus funciones principales desde palancas ubicadas en posición similar del lado externo. Tanto unas como otras impiden la entrada de agua sellando todas sus partes móviles con anillos de goma llamados “O-ring”, que normalmente necesitan ser lubricados con una silicona especial, y requieren nuestra mayor atención para evitar deformaciones ó presencia de arena que puedan permitir filtraciones. En el primer grupo, es muy popular la Nikonos V de visor directo con varias posibilidades en lentes, inclusive tubos de extensión para macro, y unidad de flash estanco dedicado. Otras alternativas más económicas pero también muy confiables son las marcas Sea&Sea e Ikelite, que también fabrican cajas estancas para casi cualquier tipo de cámara terrestre. No es conveniente usar ópticas mayores a 80 mm y no se puede utilizar flash incorporado en ningún caso (veremos el motivo más adelante). La luz en el agua: Recordemos algunos fenómenos físicos y entenderemos su importancia en la foto-sub. a) Refracción: al pasar del aire al agua, un medio de mayor densidad, los rayos de luz sufren un desvío e ingresan con un ángulo menor. Esto implica que tanto nuestra visión, a través de una luneta con aire en su interior, como lo que “ve” la cámara fotográfica también con aire entre la lente y la película, sufren una cierta deformación. Respecto de nuestra visión, la sensación es llamada vulgarmente efecto túnel, es decir que la disminución del ángulo hace que debamos mover la cabeza hacia los lados para ver objetos que en superficie veríamos solamente moviendo los ojos. Una lente que es 35 mm en superficie, se transforma en una 50 mm bajo el agua; para entenderlo mejor, podemos decir que una óptica “normal” bajo el agua, pasará a ser más angular cuando la utilicemos en superficie. Este fenómeno hace también que veamos los objetos como si fuesen 1/3 más grandes y estuviesen 1/4 más cerca, lo cual deberemos tener en cuenta al estimar la distancia en la correspondiente escala de la cámara. b) Reflexión: una parte de la luz que incide sobre la superficie ingresa al agua, pero otra parte rebota y se refleja, disminuyendo de esta forma la iluminación submarina. La cantidad de luz reflejada depende del ángulo de incidencia, es decir de la posición del sol respecto del horizonte. La mayor cantidad de rayos ingresa entre las 10 y las 14 hs., dato que también deberíamos tener en cuenta a la hora de planificar nuestra inmersión. Otros fenómenos como la nubosidad y el oleaje también influyen negativamente en la iluminación del fondo. c) Absorción: los colores van siendo “filtrados” a medida que aumenta la cantidad de agua entre el objeto y la fuente de luz, tanto considerada en forma horizontal como en profundidad (se suman). A mayor longitud de onda, antes desaparecen: el rojo no lo vemos a más de 10 metros, el naranja desde los 20, el amarillo se pierde a los 25 y el verde a los 30 mts. A mayor profundidad el azul domina todo el paisaje. Tenemos una forma de hacer reaparecer los colores, y es generar una fuente de luz que ilumine al sujeto, por ejemplo una linterna ó un flash. Me ha sucedido varias veces fotografiar peces ó corales sin saber en realidad de qué color eran hasta el momento de ver la copia en papel, ya que la duración del disparo del flash -si bien es suficiente para impresionar la película con los colores reales- , obviamente no le permite distinguirlos al buceador. Tengamos en cuenta que para ver el color de un objeto, la luz que lo ilumina debe contener ese color, o reconstituirlo con un filtrado adecuado. Se están experimentando filtros que reconstituyen los colores cálidos sin necesidad de utilizar el flash, pero tienen el inconveniente de ser específicos para un rango muy pequeño de profundidad combinada con la distancia al sujeto, es decir que por ejemplo, un filtro nos serviría sólo para un rango de 8 a 10 metros, sumadas la profundidad y la distancia. d) Difusión: el plancton y otros organismos y partículas en suspensión provocan que la luz que atraviesa el agua tenga sucesivos rebotes en ellos, formando una pantalla reflexiva cuando su concentración es alta. Esto afecta directamente la visibilidad submarina, que puede ser desde casi nula hasta alcanzar los 70 metros en algunos sitios. Al utilizar el flash submarino, éste no podrá ser dirigido directamente desde la cámara al sujeto, ya que el rebote de luz en estas partículas impresiona el fotograma en forma de pequeños puntos brillantes que arruinan la toma. Debemos tomar el flash con la otra mano y dirigirlo al sujeto en forma oblicua, para que la luz que rebote en las partículas lo haga con mayor intensidad hacia el flash y prácticamente queden invisibles en la toma. Sólo cuando hacemos macro podemos montar el flash sobre la cámara, ya que la distancia al sujeto es muy corta y por lo tanto la luz desde arriba también evita la aparición de partículas en suspensión. A no asustarse ! Si llegó hasta aquí con la lectura, seguramente le interesa el tema. No es tan difícil como podría parecer a primera vista, todo es cuestión de práctica y horas de buceo, que en última instancia son pura diversión. Aquí van algunos consejitos que seguramente lo van a ayudar: - Si bien depende de muchas variables, la duración promedio de un buceo está entre 45´ y 1 hora. Tenga en cuenta esto para administrar su película lo mejor posible, ya que no hay forma de cambiar el rollo (o la tarjeta de memoria) bajo el agua. Normalmente me quedo corto con uno de 36 (y lógicamente la mejor toma aparece cuando ya se terminó el rollo !). Si utiliza cámara con rollo y usualmente al final de un buceo le quedan unas 10 fotos sin disparar, comience a utilizar película de 24 exposiciones, ya que el remanente del primer rollo sería insuficiente para un segundo buceo. - En sus primeras inmersiones, sólo verá lo evidente: corales, peces curiosos que seguirán sus evoluciones, y unas pocas cosas más. Poco a poco irá descubriendo muchísima vida mimetizada, que escapa al ojo poco experimentado. Lleve siempre una pequeña linterna, para investigar en los huecos y bajo las rocas. - A medida que vaya tomando confianza y se familiarice con el equipo de buceo, podrá prestar mayor atención a la actividad fotográfica; sus resultados irán mejorando día a día. - Trate de revelar sus rollos y hacer las copias diariamente ó vea las imágenes ampliadas en una computadora ó televisor, y no lo deje todo para el final de su viaje. Analice los resultados y así podrá corregir errores e ir mejorando su técnica. - El buceo nocturno es ideal para fotografía: gran variedad de criaturas que durante el día permanecen escondidas, salen a alimentarse de noche. Otras, que de día son asustadizas y no nos permiten acercarnos, descansan aletargadas y suelen ser presas fáciles para nuestra cámara en horas nocturnas. - Abajo todo se mueve, todo el tiempo, y nosotros también. El chaleco compensador ó jacket es el accesorio que le permitirá lograr flotabilidad neutra, con lo cual ya elimina el movimiento ascendente y descendente. Aunque la corriente submarina sea leve, deberá compensarla con suaves movimientos de sus aletas en el momento de la toma (no está aceptado afirmarse en los corales, para conservar intacta la fauna y flora submarinas). A esto súmele el movimiento de la mayor parte de las criaturas que fotografiará, por lo cual le aconsejo para sus primeras tomas usar película de 400 ASA ó setear la cámara digital en esa sensibilidad, que le permitirá diafragmas aceptables para lograr profundidad de campo y así poder compensar eventuales variaciones de distancia al momento del disparo. - Sea paciente, entre en confianza con sus “modelos”. Haga movimientos suaves y lentos. Nunca se dirija directamente a un pez, ya que sólo logrará fotografiar su cola. Muchos de ellos se acercan a curiosear si nos quedamos quietos, o rascando alguna piedra con nuestras uñas. Lamentablemente casi todas las publicaciones disponibles con información de foto-sub, están editadas en inglés. Skin Diver* es una de las que se consiguen aquí, dedicada al buceo deportivo y con excelentes fotografías que sin dudas lo alentarán a “sumergirse” en esta maravillosa actividad. Mucha suerte a quienes lo intenten !!! * Dejó de editarse algunos meses después de escrita esta nota. De todos modos todavía se consiguen ejemplares viejos con muy buena información acerca del tema.

Daniel Goldberg
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